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miércoles, 23 de enero de 2013

Hombre de fuego - Rozio


Hay un hombre o no lo hay. Es de fuego. Me viene a la cabeza un grito: al lobo, que viene el lobo! Al hombre, que viene el hombre! Y es de fuego. El hombre de fuego llegó hace poco. Ha recorrido los caminos en busca de otro de su especie. Definitivamente busca un abrazo. Pero su abrazo es de muerte. Todas las especies se retiran, huyen de él. Se siente solo.
A veces se gira y observa lo que queda a su paso: la misma soledad que encuentra enfrente.
Ve algo moverse delante suyo, y corre hacia eso gritando: ¡Oye, para! Pero "eso" pasa de largo. Descubre que ya no puede seguir más. Vuelve otra cosa similar a la de antes ¡Para! ¡Un abrazo! Nada.
Poco a poco su cabeza se deshace en humo, ya no quiere seguir pensando, el cuerpo va menguando...
Estoy triste.
¿es tan raro querer morir abrazando?

martes, 15 de enero de 2013

La decimoprimera curva - Antonio

Era un día claro. Las brumas de la primera hora de la mañana se habían disipado hacia el mediodía. Había hecho acopio de fuerzas y había conducido el coche hasta la casa de Tacha. Hacía sólo una semana que había dejado esa casa, colgada de la falda de la montaña, sólo una semana que casi todas mis cosas habían salido de allí, y ese tiempo había parecido una inmensidad. La brecha emocional era más aguda por la añoranza de la casa que por nuestra ruptura. Nunca me había sentido tan apegado a un lugar como aquí. Nunca viviría otros amaneceres en el valle tal y como lo conocí. Saqué la última caja y conduje montaña abajo. El pecho me presionaba tanto que no me creía capaz de soportar más dolor. Al girar la décima curva vi el fuego, la lanza de llamas que ya iba matando el valle. Supe que no había vuelta atrás. El dolor podía crecer. Ignoré la decimoprimera curva. Volé.

Pasar a la acción - Pau

Hay pánico dentro del coche, incredulidad, y una indisimulada querencia a pisar el acelerador.
La mirada nerviosa del conductor busca en el retrovisor la larga mano del fuego que persigue a los temerosos.
Detrás de la curva, espera el otro monstruo que abrazará el coche convirtiéndolo en un horno mortal.
El bosque ya no puede más. Ha decidido pasar a la acción. 

Verano - Romanie

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Era verano y hacía mucho calor en el coche. El aire acondicionado no funcionaba, así que las ventanas estaban todas abiertas. Aunque íbamos en movimiento, tenía una extraña sensación de que algo no encajaba con la lógica. ¡qué calor!- Sí, me dí cuenta de que no corría ni el aire que tendría que pasar del movimiento del coche. Intenté ir más rápido, y ni así entraba aire!...Uff! Algo no va bien. Pensé que quizás estaba soñando, así que me pellizqué y no me desperté. Seguía conduciendo mi coche. A Santiago también le pareció muy extraño. Las leyes de la física no estaban haciendo su trabajo!
Pronto se juntó al calor bochornoso un espeso olor a humo. A medida que avanzábamos, el olor se intensificaba más y más. Muy asfixiante. Al dar la curva el humo y de dónde provenía. El torrente se había incendiado y nosotros nos dirigíamos justamente al foco principal cuando de pronto a nuestra izquierda las llamas incendiaron lo que parecía un árbol. Se incendió de golpe. Las llamas crearon la forma de una persona gigante que nos abría los brazos en gesto de abrazo. Qué cosa tan extraña, pensé…..

Fuego - Marcela

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Sálvame de mi mismo, no puedo parar de hacer lo único que se hacer, quemar, quemar, quemar, soy fuego, me alimento del aire y de lo que pillo al pasar – respiro y crezco, como y crezco más, y así recorro el monte de abajo a arriba, a donde el viento me quiera llevar.
Pero no creas que siempre es así, si me sabes llevar las cosas pueden ser muy diferentes, te puedo dar mucho, te puedo dar vida si eres capaz de cuidarme, retenerme en un lugar, y alimentarme. Si me das un poco de alimento y un poco de aire te puedo dar calor y te puedo ayudar a cocinar, a hacer herramientas, cerámicas, armas, a mover máquinas y quizás cambiar tu mundo, solo se trata de control y un poco de mimo, soy fuego…

Acelgas - Jason


         Acelgas, se estaban perdiendo pasto de las llamas. Hay quien pensaría que fue intencionado, magia negra, por la forma humana que adquirieron las llamas. En el pueblo ese punto se debatió largo y tendido, pero no conociendo nadie a ningún brujo en la zona, parecía harto improbable. Los más racionalistas hablaron de casualidad, los religiosos de castigo divino u advertencia, pero lo cierto es que Juan Posadas, su mujer y sus dos hijos, se quedaron sin acelgas ese invierno. Sin ese aporte los guisos se hacían más pasados , les falta la frescura de lo verde. Juan llegó a resentirse a causa de esa ausencia en su dieta, hasta el punto de tener que pasarse a herviditos y plancha. Perdió unos cuantos kilos y pareció rejuvenecer, y cuando otras familias enferaeron por acumulación de metales pesados en el higado, provenientes de esas acelgas que tan bien se alimentaban del combustible de los coches en las veras de la carretera, todo el mundo empezó a especular que si en vez de una aparición maligna esas llamas fueran la manifestación de un angel salvador para la familia Posadas. Lo cierto es que sólo quemo las acelgas que les pertencía recojer a ellos. Fuera como fuere, aprendieron todos que la acelga es buena, más no lo es recojida a la vera de la carretera.

Escritura automática - Analia

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 Lás ánimas por donde quieras! Hoy es trece de octubre, 2011. Salí de casa camino al camino,  sólo con mi perro  y el teléfono apagado , lo que no es un  teléfono … Escucha!! son las hadas del  fuego, el Fuego  ese padre que me llama. Su grito es antigüo, se me mete por las mangas, me llega al cuello hasta los tímpanos, sube ...

Dónde estaré ? Encubierta de qué cotidiano. En qué lejana tierra en la que no nací. Pero si Ahora recojo cada hueso, cada gota de sangre... Gota a gota , en la carretera … ¡Escucha!... sí , escucha, a ti, tu La de Adentro,   la que late entre mi corazón y  mis hemisferios : El Dorado  quiere por  fin tocar tus tobillos y así pudiera  yo ser fuego brillante con un teléfono   apagado ,  el que no es un teléfono

miércoles, 9 de enero de 2013

Cuaderno de bitácora: sesión 14

15 de julio de 2011, siete de la tarde, nos reunimos en Can Alone. Se incorpora al grupo Analia. Asistimos a la sesión: Analia, Marcela, Romanie, Rocio, Jason, Guillermo, Pau y Antonio.

Ejercicio: Escritura in situ, automática, a partir de la imagen que encabeza esta entrada.

Lecturas compartidas:
  • Jaret Diamond:  Armas, gérmenes y acero: breve historia de la humanidad en los últimos 13.000 años.