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domingo, 24 de marzo de 2013

Poema - Romanie


Intento ser poeta
y no lo soy.
Sólo por un instante…
pero no lo soy.
¿Qué siento?
Siento el aire cálido de Agosto,
la solidez de las murallas.
y las chicharras que cantan sin descanso.
¿Qué siento?
El calor anula mi cabeza,
y solo siento calor,
el calor está vivo
El calor tiene vida propia
y ha tomado posesión de mi sentir
soy uno más,
como el gato, estirado bajo la mejor sombra,
como el huerto, como el pino,
y como la piedra,
solo puedo absorber y dejarme invadir
y sentir este calor.
Sin tregua el sol de agosto no deja respirar.
Intento ser poeta
y no lo soy,
pero el calor lo sienten todos,
sean gatos, personas, piedras, pino
o la árida tierra que quema bajo mis pies.

viernes, 6 de enero de 2012

Atentado de formalidad - Diana C


Atentado de formalidad


Discúlpame
no entiendo tu lenguaje

Me hablas del funcionamiento
del pleno y sus sesiones
de su periodicidad preestablecida
de Reales Decretos
barra número artículo ley
trescientos veinticinco
año mil novecientos ochenta y siete
y yo, que no te entiendo
me escapo a la luz de la ventana
al sol que está ahí fuera
inundando las calles de vida
a la alegría morena de los turistas
a las flores que andan
estallando y exultando
casi insultantes de presencia
- bofetadas para aquellos estados de grisura
declamando la poesía sin palabras
exponiendo la belleza en todas partes
- una sentencia vital, irrevocable

Yo, que no te entiendo,
te tengo que entender para el pan
para el trabajo
para pagar esas facturas hinchadas
ladronas
que alguien me ha engañado
-      me he dejado engañar -
para pagar en plazos mensuales, trimestrales
lo que es regalado a borbotones
-      la luz, el agua -
por toda la existencia

Y así, para comprarme la vida que ya tengo
me siento y estudio tus lecciones
tu división de la realidad
-      toda una, todo,
la misma cosa
en consejos, comisiones, y juntas de gobierno
y tengo que creer en tus palabras-laberinto
así, de un modo directo, gratuito
como se acata un dogma

Y para comprarme la vida
que ya tengo
que desde que nací, desnuda,
llevo conmigo
tengo que sentarme y dividirme yo también
el corazón y la cabeza y cargarla
a ésta última
de conceptos vacíos
convertirla en ignorante de la existencia.

Así, añado a este, mi decreto real
los estimados señores
y los sin otro particular
los atentamente
los ilustrisimos y excelentisimos
y los suelto todos, así de golpe
en un atentado de formalidad
que tiña las calles de mentira
que pueble las esquinas de falsedad
que todo el mundo se hable
como campanas huecas
solo para hacer ruido.
Y entonces, acabadas y obsoletas
las palabras vacías,
agotado su recurso
podrán salir a la calle las verdades
en los rostros y los pechos
en silencio
o con palabras florecidas
los humanos se regalarán
la cualidad de la transparencia
- certezas a bocajarro
perpetrando un acto de valentía definitivo 

Estrella Fugaces - Antonio

ESTRELLAS FUGACES


En el valle los órdenes se invierten,
la cúpula celeste se refleja, 
a su manera y en su relativo relieve, 
en la forma que te acuna en tierra. 
En noches borrosas, nubladas, de luna efímera, 
las luces de las casas a lo lejos, o a lo cerca, 
asemejan, quiero pensar, estrellas caídas. 
El cielo hoy se encuentra a mis pies. 
Bajo los ojos, veo estrellas 
que a medida que pasa la noche se van apagando, 
pero no me da miedo 
porque sé que mañana las iluminará el sol. 
Incluso pienso en la  simetría del mundo 
e imagino que del otro lado del Valle 
alguien mira la estrella que estoy a punto de apagar...
Hasta mañana.

Agosto - Pau

Calma de una hora
que hierve en la caldera,
resplandecen higueras y parras,
amarillean albaricoques,
mejillas de manzanas.
Las cigarras sierran el misticismo del campo,
el laurel respira hondo sobre la alberca,
frutos y ramas celebran el extraño rito de la luz.
Una casa de cascaja, sueño de conejos,
hojas de aguja de un pino solitario,
y mucho tráfico de avistas en la terraza.
Jerga de perdices y tórtolas,
huéspedes en la alacena del verano
Silba el mirlo a plena luz
!Qué juventud en júbilo de pájaros
y cómo florecen aquellas islas ue había que salvar!
Qué primavera humana
entró en el huerto claro
pero no florecia.
En la mina del alma
los cubos suben negros de pena
Sobre las trébedes del cielo,
se calienta el caldo de una olla preciosa,
el tímido paseo celeste de una abubilla,
nubes navegan.
El pequeño monstruo cobarde,
se encierra en la sobreada alcoba estival
aspirando la fiebre de una canturia
Por la gloria del fuego veraniego,
transmigra un perfume de veranos pasados,
anís del recuerdo.
Los rosales protegen el sumergido bostezo del pozo
los grillos cavan un hoyo en el silencio.
Así es mi tierra: azul el aire en torno a la encina
y los astros que se apagan encima de la palmera
Bebo licores amargos
!Cosecho poemas!
Nada atiende a nuestro paso por el mundo,
radiante constelación del silencio.
La luz en las bodas de la mañana
no sabe de la dulzura en ojos condenados
Audaces sueños del paraíso
horadan este hechiado instante.
El alma atesora silencio.