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domingo, 22 de junio de 2014

La Riera - Anahi


Cuando desperté estaba empapada de sudor , las manos estaban agarrotadas y aferradas a las sabanas. Por la ventana de casa entraba la dulce brisa de la primavera.
Mire desesperada alredor , y todo seguía en su sitio. Cada cosa en su lugar, el mismo lugar desde hacia 4 años, desde la primera vez que tuve esta pesadilla. Una o dos veces al mes me despertaba aterrorizada. Flotando entre mis cosas. Mi primera respuesta. Fue la misma de siempre salir corriendo y verificar que todo estaba en su lugar. Había perfeccionado el arte de la verificación al extremo. No podía perder nada. Era todo tan querido para mi. Cada cosa con su historia. Mientra verificaba recordaba la historia de cada objeto mientras los acariciaba con cuidado. Rememoraba como habían llegado a mi y por que los atesoraba.
Así que me abandone a la rutina pos pesadilla y comencé la verificación  cuidadosa de mis cosas, de mis fragmentos. De derecha  a izquierda en espiral primero cada cosa de las paredes y luego ir cerrando el circulo hasta el centro de la habitación. Absorta como estaba en mi rutina, no ví que el taburete se había movido un poco, me pegue en la rodilla y caí al suelo. Con tan mala suerte que también me di un pequeño golpe en la cabeza. No era grave pero un pequeño hilo de sangre se deslizo por mi frente.
De pronto me vi en el suelo, aterrorizada aun por la pesadilla, agarrándome la rodilla magullada con la mano derecha y con la izquierda viendo una mancha de  sangre roja y brillante manchando mis dedos. Allí estaba, como en mi sueño, flotando entre un mar lleno de mis cosas.
 No pude soportarlo más. Abrí la ventana del salón y lance con todas mis fuerzas  mis cosas hacia afuera. Una  a una iban aterrizando en el jardín sobre la hierva aun humedad del rocio y bañadas por la luz del sol. Primero lance las cosas pequeñas, luego los libros y por ultimo, los muebles.

Al terminal. Volví a mirar a mi alrededor y al fin la pesadilla había terminado. No había nada a mi alrededor. Me acerque a la ventana apoye las manos en el marco de la puerta y la brisa de media mañana de primavera me retiró el pelo de la cara. Por primera vez, en cuatro años fui feliz. Salí al jardín levanté del suelo la pamela y un cesto que había aterrizado seca de las margaritas y me fui camino abajo a buscar cetas.

Sopa de rana - Anahi

      -Pásame el caldero, con agua hasta la mitad,
      -Este chico no tiene gusto para nada, estos calderos están demasiado brillantes.
      -No importa servirán. Primero picamos muy fina una cebolla china, zanahorias…y las ponemos a hervir a fuego fuerte, pásame las ranas de la nevera,
      -No las encuentro
      -Son las que están en el plato blanco
      -Pero que les ha pasado a estas ranas! Donde están las cabezas, y las entrañas que son lo más bueno?!
     -Se las quite, tiene que pasar por tofu. No quiero asustarlo desde el principio. Aunque seguro que se las comería dije sonriendo
Mi amiga Maya puso los ojos en blancos, no podía creer lo que estaba ocurriendo, ella era una bruja muy tradicional y yo desde hacia tiempo estaba innovando en cosas demasiado nuevas para su gusto. Mientras esperábamos a que el caldero hirviera se puso a registrarlo todo y murmurar.
-No me gusta, no me gusta nada. Tiene demasiados libros. Estos son los peores se creen que lo saben todo y un día les muerde un  lobo y ni se enteran. Como es posible. Acercó lo mas que pudo su nariz puntiaguda hasta la estantería y leyó con dificultad,… Introducción a la antropología general. Orígenes de los instrumentos de música,  antropología estructural, dio un paso a la izquierda y continuo leyendo, diccionario, diccionario, diccionario, ¿!pero cuantos diccionarios necesita una persona!!!
Llame a Maya para que me ayudara en la cocina antes que le diera un disgusto monumental.
               -ya esta hirviendo, le dije, ahora viene lo complicado, la receta familiar es muy estricta con los tiempos. Primero ponemos 4 antenas de ciempiés atrapados a la luz de la luna… mire la estantería interminables de especias que tenía Antonio Y encontré azafrán. Puse cuidadosamente una por una las hebras. Mientras murmuraba la primera parte del conjuro.
-Pero si eso no son antenas de ciempiés!!! Dijo maya con la boca muy abierta.
-No, esto es mucho mejor. El antiguo oro rojo. Si mi tatatatarabuela lo hubiera conocido seguro que lo hubiera escogido a esas insulsas antenas.
Ahora un cuarto de tacita de sangre de vampiro. Volví a mirar  y coloque la salsa de soja en el descascarado cuenco de mi abuela y mientras lo vertía en el caldero murmure la segunda parte del conjuro.
Con mucha atención maya miraba como giraba delicadamente la pócima con la cuchara de madera. Una vez a la derecha y cuatro a la izquierda.
La tercera parte del conjuro era la mas difícil. Ella lo sabia por eso se mantuvo en riguroso silencio. Una cucharadita de tierra de cementerio. Cogi el comino con cuidado y en forma de lluvia lo dejé caer sobre la pócima de amor.
-A no!!! Eso si que no!!! Gritó maya.  Eso es un despropósito, este conjuro tiene un aspecto calamitoso, si tu tatarabuela lo viera se quedaría seca de disgusto.
-O se tomaría dos cuencos dije yo muerta de risa al ver a mi querida amiga perder el juicio. No te preocupes servirá. Estoy segura. Él es el escogido. Lo supe cuando lo vi por primera vez, fue hace tiempo, he tenido que esperar muchísimo  para que estuviera preparado, pero no tengo ninguna duda.
-Por ultimo… Un pelo... Me arranque uno, lo lave con cuidado  bajo el grifo y lo eche en el caldero, una gran bola de vapor salio del preparado mientras levantaba los brazos a la luna llena que entraba por la ventana de la cocina. Di por finalizado el hechizo y apagué la lumbre justo a tiempo, me mire con maya mientras oíamos el ruido de la lleve entrar en la cerradura.
-En un segundo Maya se transformo en una preciosa gatita siamesa que salio corriendo a enroscarse a los pies de Antonio, que la miro sorprendido.
Hola cariño le dije mientras iba a su encuentro, espero no te moleste la traje para que no se quedar sola otra vez todo el fin de semana.
El me abrazo y me beso con el cariño acostumbrado. Miro a la cocina y al caldero que aun burbujeaba.
       - que sorpresa, y que bien huele, que es?
Una sopa china de tofu! Receta de familia. Es muy especial. Espero que te guste.

Todos los sueños son posibles - Anahi


Bajo la bóveda celeste vivía hace muchos años un caracolito tan pequeño que paso mucho tiempo hasta que el mismo se dio cuenta que era un caracol. Como pasaba el tiempo y no crecía nada, empezó a plantearse como podía hacer para cumplir su sueño de explorador, pero no de cualquier clase de explorador. Quería ser astronauta.
Coco, un  pequeño colibrí azul, que pasaba por allí lo descubrió una tarde tomando el sol en una piedra blanca y brillante he inmediatamente se hicieron amigos. Hablaron de lo difícil que era tener amigos por ser tan pequeños. Y compartieron sus sueños de aventuras.
Coco le contó que el vivía en el jardín de un astronauta que gustaba mucho de prepararle agua con miel para desayunar. Y se ofreció a llevarle hasta allí.
El viaje en colibrí, fue una experiencia maravillosa. Viajaban tan rápido que hasta le pareció que le crecían las antenas.
Por la mañana cuando el astronauta salio con un vaso de agua y miel fresca para coco, se dejo caer despacito sobre la oreja del humano y así fue como esa misma semana, el caracolito se fue  vivir a Cabo Cañaveral.
Entreno muy fuerte junto a todo el grupo de exploradores y así fue como una bonita mañana de primavera. … se convirtió en el primer caracol espacial.

Al terminar la historia. El abuelito se quedó mirando a Pedrito que todavía tenia la boca abierta, al conocer la increíble historia del caracolito astronauta.
-Así es como hasta los sueños más grandes se cumplen, pedro, solo necesitamos saber que queremos y tener buenos amigos. Venga ayúdame, a llevarle un poco de agua con miel a coco, que acaba de llegar y quiere desayunar. 

El naufrago metódico - Anahi


Piensa que el sol nos vuelve a confirmar todos los días y lo menor no es más pequeño que lo grande, solo requiere tu atención. Es preciso atender al milagro diario.

Le dije a Teo arrodillado en el suelo, para poder mirar sus redondos he ingenuos ojos nuevos, lo sujete de los hombros para que comprendiera la profundidad de mis palabras.
- Si papi!! Me dijo y corrió de nuevo a jugar con barro.

Domingo - Anahi


Abre los ojos y piensa…papá está en casa.
Baja las escaleras para confirmar. Atraviesa la puerta de la habitación de sus padres y ve las dos siluetas dormidas. Sin hacer ruido se dirige a la cocina. Acerca el taburete a la mesada de la cocina y allí encuentra todo listo para preparar el desayuno. Una lata de leche en polvo, el azucarero, una jarrita metálica vacía, otra con agua y una cuchara sopera. Con cuidado cuenta 6 de leche 3 de azúcar y lo mezcla bien en la jarrita metálica con la cuchara. Vierte un poquito de agua y sigue mezclando, sin poder resistir rápidamente, se mete la cuchara entera en la boca y  cierra los ojos al saborear el manjar. Mientras piensa en las indicaciones que le dio su padre hace unas semanas atrás.
-Bien mezcladito con muy poquita agua y cuando está lista la pastita nos podemos comer una cucharadita. Pero una solita.
Luego termina de poner toda el agua de la jarrita lo menea un poquito más y ya está listo.
Se baja del taburete todavía relamiéndose y sube las escaleras para despertar a su hermano. Lo sacude hasta que se despierta. Aunque todavía es chiquito sabe muy bien lo que eso significa. Papá está en casa.
Bajan corriendo como un rayo, se suben a la cama de sus padres,  trepando por los andamios. Y se lanzan sobre su padre mientras ríen y brincan.
Pero nada ocurre…sigue dormido. Solo hay una solución el besito mágico de los buenos días. Ella  le da uno chiquito en la nariz, pero sigue sin despertar, así que increpa a su hermano Marcos para que la ayude y entre los dos le llenan la cara de besitos.
Mágicamente dos grandes brazos salen de debajo de las mantas y los aprietan fuertemente mientras se escapan algunas cosquillas.
Ojala fuese domingo todos los días!!!

sábado, 21 de junio de 2014

Giro inespereado - Anahi/Paco

(ANAHI)
-Ostia!!,Grito y tiró el viejo libro al suelo.
Esa mañana subió pronto al ático de la vieja casa que había heredado de su tía Cloti hacia ya 5 años, por cuestiones de trabajo, no había podido dedicarle tiempo a ver que había en el ático hasta ese fin de semana de julio. Se preparo un café fuerte, subió con un hacha y abrió un boquete en la ventana tapiada desde épocas de la guerra. Se quedo unos minutos sintiendo la brisa fresca y los tibios rayos de sol que entraban por primera vez en décadas. Dio otro sorbo al café y empezó a trabajar. Ya llevaba un par de horas cuando encontró en baúl escondido detrás de un montón de mantas enmohecidas .
Tuvo que abrirlo  con el hacha porque no tenia la llave y le pareció que no era una gran perdida, estaba muy estropeado. Al levantar la tapa encontró que todo estaba perfectamente protegido por una fina tela de lino amarillento, y al levantarla vio algunos objetos que no alcanzó a descifrar y muchos libros viejos bien encuadernados. Los libros estaban escritos en alemán, no le sorprendió, el padre de su tía Cloti era alemán pero nunca supo nada de él, aparte de que le gustaban los caballos. Cuando abrió el primer libro gritó ostia!!! Y tiró el viejo libro al suelo. Cuando consiguió calmarse se acercó lentamente de lado y recogió el libro nuevamente. Encontró escondido entre las páginas un pistola muy vieja, un Luger  p08, lo sabía, porque su buen amigo el profesor  Alfred Aldridge de la universidad,  esta realizando un doctorado desde hacia ya unos años de la segunda guerra mundial y le había mostrado algunas fotos hacia ya unos 8 meses. Él por su parte odiaba las armas.
Miro más detenidamente el hallazgo y notó que las páginas habían sido cortadas delicadamente con un cuchillo hasta crear un hueco lo suficientemente grande como para esconder el tormento. Y luego había sigo sujetado con un par de finos cordeles que la mantenían perfectamente en su sitio.
No lo dudó buscó en su bolsillo el teléfono móvil y llamó.
-ALFRED, ven a mi casa inmediatamente, trae la cámara. No creerás nunca lo que tengo en mis manos.

(PACO)
Acabo de colgar el teléfono, me calzó unas zapatillas de deporte y me dirijo a paso rápido hacia la casa de la tía de Raúl, que dista cuatro cuadras de la mía. No puedo sacarme de la cabeza la imagen de la pistola Model 1908, conocida popularmente como Luger. Un arma legendaria, elegante, perfectamente balanceada y agradable de disparar. A pesar de mi avanzada edad, cinco minutos después aprieto el timbre.   Me abre la puerta sonriendo y nos encaminamos hacia el ático.  Raúl es mucho más joven que yo, apenas roza la treintena, sin embargo pese al medio siglo de diferencia entre nosotros, hemos conectado, como diría la juventud de ahora. Entramos en el ático y la imagen pistola capta rápidamente mi atención. Descansa sobre un trapo de cocina, encima de una mesa redonda. Se halla en un estado de conservación admirable.
    -¿La has limpiado? -pregunto.
    -No, estaba  dentro de un libro y parece que el embalaje  la ha protegido bien -reponde
    -¿Puedo? -pregunto al tiempo que cojo la Luger con cuidado. Abro el cargador y veo que contiene nueve balas. Lo vuelvo a meter en la pistola y pongo el seguro. El cargador está lleno de munición y posiblemente funcione.
    -¿Por qué no sacamos las balas? Podíamos tener un accidente -dice  mi amigo. Señala la culata del arma- ¿Te has fijado? En la culata hay inscritas dos iniciales: A.H.
    -Si. Era un arma muy utilizada en la época nazi y los oficiales solían grabar su nombre o sus iniciales.
    -La pistola entonces no era del padre de Cloti, él se llamaba Ralf Hoffman
    -¿Has encontrado algún otro objeto interesante?
    -Libros en alemán y un par de viejas fotografías.  
   Raúl se acerca al viejo baúl y saca una vieja fotografía enmarcada. En ella se ve a dos jóvenes alemanes con el uniforme de la S.S. Ambos sostienen su respectiva Luger junto al pecho. Ambos tienen el pie izquierdo levantado, como si se dispusieran a subir un escalón. Sin embargo sus respectivas  botas descansan sobre lo que parece el cadáver de un hombre extremadamente delgado..
    -Que mal rollo.  Este es el padre de mi tía Cloti -dice Raúl, señalando a uno de los oficiales- El otro quizá sea el propietario de la pistola.  ¿Sabes?  Se parece a ti un montón.
   Raúl me mira  mientras sostengo la Luger y luego dirige la vista a la fotografía con la estupefacción grabada en su cara.  Creo que lo ha entendido todo de repente.


La misión - Silvia/Anahi


(Silvia)
            Tomó impulso y saltó. Sus piernas le propulsaron ágilmente, obedeciendo a la perfección. Fue un salto magnífico que le permitió alcanzar la cubierta del edificio del otro lado de la calle. Ochenta pisos más abajo el tráfico colapsaba los cuatro carriles y el sonido de los cláxones se mezclaba con el de algunas sirenas en carrera inútil, pero él no lo oía, estaba demasiado concentrado en su carrera. Una silueta oscura le perseguía, alguno de los matones de Mortax. Era el mismo tipo que le había seguido desde que salió del laboratorio y que le había cortado el paso provocando el accidente. Entonces había pensado que lo dejaría atrás subiendo a lo más alto del edificio, pero el cabrón tenía implantes de escalada, igual que él. Así que probó si tenía también implantes de salto.
            Se giró, sin dejar de correr, para descubrir la oscura silueta en el aire, en pleno salto entre edificios. Tenía un arma apuntándole. Se detuvo tras una caseta de escalera e interceptó a su rival al pasar junto a él, con un golpe seco en el brazo que provocó que la pistola saliera volando. Al fin le veía la cara. Reconoció a su antiguo compañero, pero su mirada había cambiado, ahora era un autómata. Sin dudar, le propinó una patada en las costillas que le hizo caer de espaldas y desplazarse por el suelo hasta chocar con el peto de la barandilla. Aprovechó el instante de aturdimiento para levantar a aquel autómata por las solapas del cuello y lanzarlo al vacío, esperando que no tuviera también implantes de vuelo.
            Comprobó cómo caía y se centró en su misión. Debía entregar la información que llevaba grabada antes de que intentaran arrebatársela de nuevo. No había tiempo que perder, Mortax, sin duda, sabía dónde se hallaba. Analizó a qué distancia se hallaba del punto de entrega: 3.487metros en  dirección SO. Tomó impulso y saltó al edificio vecino. Mientras corría cruzando las cubiertas calculaba la distancia e impulso necesario para el siguiente salto.
            Avanzaba deprisa a 250 metros de altura. Ya estaba alcanzando su objetivo cuando, en pleno salto, siendo blanco suspendido en el aire entre dos edificios, sintió un agudo dolor en el costado. Una flecha le había alcanzado provocando, además, la desviación de su trayectoria y precipitándole al vacío. En plena caída distinguió la silueta de un arquero sobre un edificio cercano preparando una nueva flecha.
            El suelo se aproximaba a gran velocidad. Era el momento de probar su nuevo implante de caída. Adoptó la postura del gato en caída libre y aguantó la respiración. Aterrizó sobre las cuatro “patas” con la delicadeza del felino, pero una punzada de dolor en el costado le hizo apretar los dientes.
            Se hallaba frente al edificio donde debía entregar la información. Aprovechando el impulso de la caída saltó cruzando la calle y alcanzando la tercera planta, donde una ventana permanecía abierta. Aterrizó en una sala luminosa y vacía. Cerró la ventana al tiempo que una flecha se estrellaba contra el cristal. Examinó mentalmente la distribución de la planta donde se hallaba y supo dónde encontraría a la doctora Marshall. Dirigió sus pasos hacia ella. La encontró sentada al ordenador y los ojos de ella reflejaron alivio al verle.
            Abrió la tapa del pequeño compartimento que alojaba en su antebrazo y extrajo un chip. Se lo entregó. Misión cumplida.

(Anahi)

  Observo como la doctora introduce el chip en un cilindro plateado, gira unas anillas y se desmaterializa frente a mis ojos. Soy agente de la compañía desde hace mas de 4 años y todavía no me acostumbro a algunas cosas.
  Siento un dolor intenso en el costado y a medida que me desvanezco veo como la doctora viene corriendo  a mi encuentro.
  Unas manos muy frías me abstraen del sueño, me siento sobresaltado, hasta que veo el bello y metálico rostro de Mok. esta imagen me tranquila siempre, ya me ha salvado la vida21 veces.
  -buenos días agente 53. Esta vez no ha sido muy grave, me dijo con  su suave  he inexpresiva voz de androide, hemos tenido que remplazar el implante de caída, 2 costillas y un pulmón, pero las nanosondas ya lo han corregido y  ahora trabaja óptimamente, serán eliminadas en las próximas 19 hs.

  Entra la doctora Marshall con una media sonrisa.
  -cómo se encuentra agente?
  - al parecer perfectamente reparado doctora , digo mientras le guió un ojo a Mok. Y la misión?
  -está en un punto muy frágil. Hemos analizado los datos y confirmado nuestras sospechas. La legión gris ya ha comenzado a montar su arma en la base lunar. Según la información del chip, están mas avanzados de lo que esperábamos. Tengo que informarle que le hemos escogido para viajar a la luna y destruir esa maldita base. Tendremos que estar listos en menos de un mes o ya no podremos detenerlos.
  Siento como se oprime mi recién reparado pecho al pensar en la difícil tarea que se me están encomendando.
-       Estaré listo doctora. Tengo malas noticias, el que me atacó fue el agente 27. Se ha convertido en autómata. Con el ya son casi10 agentes perdidos. Tenemos que hacer algo.
-       Estas son muy malas noticias agente. Aunque no nos sorprende, perdimos contacto con el hace una semana. Por el momento no hay avances en la vacuna. Intente mantenerse alejado del gas infecto y no se quite nunca el implante filtrador de toxinas. Descanse un par de días mientras lo organizamos todos y preparamos los nuevos dispositivos que requerirá para la misión. Regrese el viernes a las 800 hs así tendrá una semana para familiarizarse con todo. Hay algo más que pueda hacer por ud?
-       Ahora que lo dice doctora, si, necesito un geranio mediano blanco 4 capuchinas y un gato dorado de la suerte. He vuelto a aterrizar el la jardinera de doña Cleo.

sábado, 26 de abril de 2014

75 palabras - Anahi



Por la ventana veo el día envejecer, digno, majestuoso, su tiempo termina para que puedan venir los siguientes, ni un arrebato de malicia deseando permanecer más de la cuenta. Sentada en la hamaca siento la paz de saber la tarea cumplida.
  Dejaré mis sueños inconclusos en las nubes para que rieguen el trigo, o los arrastre el viento, se enreden en el pelo de los niños, les veré perderse en la distancia. Es mi destino.

martes, 4 de febrero de 2014

El objeto perdido - Anahi

La joven se levanto como cada mañana antes que amaneciera para prepararlo todo, antes encendería un fuego comunitario para que la cueva se entibiase.
           Buscó ramas finas para el fuego que provisoriamente ya había dejado en la entrada de la cueva el día anterior. Apenas contaba con 6 años de vida, pero para esta pequeña comunidad Neanderthal del paleolíticos medio era de lo más habitual que las jóvenes se encargasen del servicio religioso y por aquel entonces ella era la única joven que podía hacerlo. Las coloco sobre las ascuas que aun quedaban del fuego del día anterior y sopló delicadamente  hasta que escucho el dulce crepitar. Era la actividad que más le gustaba realizar. Porque de pronto la obscuridad en la que estaba sumida la cueva desaparecía. Además era una responsabilidad muy importante. Cuando el fuego ya ardía con vehemencia, busco un palo que utilizaba para adecentar la cueva y quitar del suelo hojas y ramas que pudieran molestar a los ancianos. Por último se acercó a la oquedad del fondo de la cueva donde descansaba la idolatrada representación de la vida. Que al ojo de cualquiera no sugeriría ser mas que una roca con cierta belleza, pero para un ojo experto, las cosa cambiaba.
           Casi se le para el corazón al descubrir que ya no estaba allí. Busco una segunda y una tercera vez, pero no encontró más que polvo. El miedo la paralizó, no sabía que hacer ni como le diría a todos que había perdido el valioso objeto. Buscó de nuevo en la oquedad, en el suelo, detrás de algunos pedruscos, pero no estaba. ¡Que ocurriría ahora con todos si desaparecería! se encogió como hierva seca y lloro con desesperación.
          Tanto ruido y sollozo no pasó desapercibido para el anciano Mogul. Que se acerco a la pequeña y la apretó contra su fuerte cuerpo. Cuando los sollozos terminaron la aparto y secándole las amargas lagrimas que recorrían las mejillas le preguntó que pasaba.
Ella sin hablar señalo el hueco vacío de la pared de la cueva y el anciano entendió de inmediato. Pero no pudo mas que sonreír. Estará por aquí. Le dijo, no te preocupes.
           Miro alrededor y descubrió que uno de los pequeños se movía entre sus pieles. Llamo a la niña y la envió a rescatar la divinidad de entre las regordetas manos de Mok. Maravillada regreso con la piedra y preguntó a Mogul que como  sabía  lo que había ocurrido. Y el le respondió con un suspiro. Esta no es la primera vez.

lunes, 20 de enero de 2014

Com-parti-2: PAU - ANAHI - El poemna definitivo

(Pau)
¿Escribo el poema definitivo, ese que en el lenguaje de la poesía  dirá lo que siempre quise decir, el secreto de todos los silencios, que explique de manera indiscutible qué es la vida, el amor y la muerte? ¿Un microrrelato genial con las palabras justas que haga reir y llorar a un tiempo? ¿Cuento un suceso autobiográfico que estaba agazapado en algún álbum perdido de mi memoria y que necesitaba ser contado? ¿Una página de diario estilo cuaderno de bitácora que sea la radiografía exacta de este día?
     La noche navega
     negra y libre
     con un pasajero atolondrado...
     Si uno se detiene en mitad de la noche, cierra los ojos, respira y toma conciencia del momento exacto de la rotación planetaria, dan ganas de ponerse a saltar y a revolcarse por el suelo para comprobar que sigues vivo.
     El pasajero ha olvidado su destino
     y se ha quedado varado
     en una estación sin nombre.
     Ya no recuerda
     el sueño que anidaba en su corazón
     al partir.
     La vida que amó
     y el que fue su mundo
     ya no sabe si aún existe.
     Vivo como si el demonio me fuera a visitar en cualquier momento.
     Fuera hay un viento terrible. Insiste e insiste y hace su proclama insolente poniendo a bailar a todo el campo. Contra el prestigio del solecito y el buen tiempo, aquí tenemos la pureza del invierno y la felicidad agreste del abrigo y el refugio.
    Esta sagrada expresión de naturaleza que me rodea le da sentido a todo, puede con todos los demonios.

 
(Anahi)

Con un pasajero atolondrado
La noche navega
Negra y libre
Suspira porque al fin lo entiende,
el viaje sólo reclama la esencia,
Un abrazo amigo dónde descansar los huesos.

Com-parti-2 : ANAHI - SILVIA - Deshonroso final

Deshonroso final

(ANAHI)


 

   Si mi sheriff, sin ninguna duda es él mi señor, PANCHITO GON… perdón mi sheriff Francisco Javier González Olmos, dijo aclarándose la garganta reseca, el forajido más requetebuscado de la ultima década. Virgencita santa mi sheriff creo que le ha mordido una serpiente en el culo.
    El sheriff local miro a su nuevo ayudante que corría en círculos alrededor del finado González santiguándose y pidiendo protección a algunos ancestro he intentó no soltar una carcajada ante la estampa, pero era un profesional de la justicia.
    Suspiró pensando que era el más recomendado de la zona para ayudarle en la tarea, también era el único incauto que se presto  voluntario. Y mirando al cielo se saco el sombrero ajado de cuero y secó la frente con la manga de la camisa. Esperando un poco a que el joven Augusto se calmara.
    Dio una mirada rápido por la zona antes que Augusto destrozara las pruebas con tanta carerilla pero no vio nada extraño aparte del extraño agujero cerca del señor González, que efectivamente se encontraba con el total de sus ropas en los tobillos y una mordida de serpiente.


                                                                                                                                  (SILVIA)

-Por favor, Augusto, cálmese un poco. Con tantas vueltas me está usted poniendo nervioso.
    -Oh, mi sheriffcito- continuó Augusto sin dejar de caminar nerviosamente alrededor del cuerpo inmóvil -el diablo está mediando en todo esto- se santiguó de nuevo -Mi abuela siempre decía que los más peligrosos forajidos tenían un pacto con el diablo. Y ahora el diablo ha venido a cobrarse lo que era suyo.
    -Ha sido una serpiente, Augusto.
    -Pues eso, el diablo, que ha utilizado ese agujero para regresar rápidamente al infierno. Todo está tomando un aire muy peligroso. No me gusta nada. ¡Ay, Virgencita!. Deberíamos hacer llamar al Padre Aurelio para que limpie la zona con agua bendita.
    -¡Basta ya, Augusto!- El sheriff ya estaba perdiendo la paciencia. Unas gruesas gotas de sudor le resbalaban desde la frente y tenía la camisa empapada. -Hace demasiado calor para hablar de vírgenes y diablos. Tomaremos unas fotografías e investigaremos ese extraño agujero. Traiga pico y pala del coche.
    -Pero ¿qué?. Dios mío, mi virgencita preciosa, no me abandonen. Mi sheriff, el diablo está agazapado ahí, esperando. No debiéramos...
    -¡Ya! ¡Tráigalo ya!
    Mientras el sheriff tomaba las fotografías Augusto fue a buscar lo que le habían mandado, mascando oraciones entre dientes y sin dejar de santiguarse.-Santo cielo, santo cielo... Esto no está bien, no, no está nada bien...
    El sheriff alzó la vista y miró alrededor. No se veía un alma. Estaban solos en medio del desierto. Solo los postes y el cable eléctrico delataban el trazado de la carretera, pero nadie circulaba por ella. Hasta donde alcanzaba la vista solo habían matojos de espinos, piedras y cactus. Un buen escenario para el diablo, pensó para sus adentros.
    -Bueno, Augusto, cálmese de una vez. Esto no es obra del diablo. Venga, pique en el agujero, a ver si hay algo enterrado.
    -Oh, mi sheriff, no puedo, no me pida eso, por favor.- Augusto cayó de rodillas y juntó las manos en posición suplicante. -Yo... ¡no puedo!. Mi abuela... el diablo...¡Ay, Virgencita bonita! Pídame otra cosa.- Comenzó a sollozar.
    -¡Pero qué cobarde es, Augusto! Deme el pico, ¡ya lo haré yo!
    El sheriff, furioso, tomó el pico y dio un golpe con fuerza junto al agujero. Oía los gritos de Augusto. Comenzó a cavar con rabia. En un instante el suelo a su alrededor se llenó de serpientes de cascabel procedentes del agujero agrandado. Decenas de ellas. El sheriff sintió un dolor agudo en la pantorrilla, una serpiente acababa de morderle. ¡Ay! Otra... Se quedó paralizado y solo pudo alzar la vista. Alcanzó a ver a Augusto, a la carrerilla, alcanzando ya el coche. Ya no vio nada más, se le nubló la vista y le faltaba el aire. Cayó al suelo, junto al forajido, sintiendo en sus venas ese pacto con el diablo.


martes, 10 de diciembre de 2013

El asesino de la avispa - Anahi

     Me sentía encerrado en una antigua novela policiaca, una de la que es imposible escapar, otra vez allí, de pie, con el impermeable chorreando agua en la escena del crimen, otra casa, otra victima, pero la misma sensación de impotencia ente la macabra obra del asesino de la avispa asiática. Mi victima numero 20. Esta me duele más que la otras, me juré que no dejaría que ocurriera otra vez, lo peor es que este juramento ya lo he hecho 19 veces . Ya no hay euforia de encontrar una pista nueva, esa extraña emoción que golpea el corazón y lo insufla con renovadas energías. Hoy por primera vez no quería llegar. Como si evitarlo, lo hiciera irreal.
    Aparque el coche  a 100 metros del domicilio, necesitaba caminar antes de enfrentarme nuevamente al horror, la lluvia fría me chorreaba por el ala del sombrero y se veía através de las luces de las farolas de este  barrio céntrico. La avista asiática era su firma. Siempre dejaba una en la palma de la mano derecha de la victima. Siempre una mujer joven, de alrededor de 30 años, soltera, sin ninguna relación formal.
    Desde el primer caso, odio las avispas pero estas son peores, se alimentan de abejas, les arrancan las cabezas y se llevan los cuerpos para alimentarse. 30 avispas pueden asesinar 30.000 abejas en tres horas. Se quedan planeando casi inmóviles en las puertas de las colmenas, desafiantes, letales . No tienen piedad.
    Al entrar por la puerta descolorida marrón mi compañera que lo lleva francamente mejor que yo me mira  emocionada y me informa,
-    Es ese maldito otra vez. María Rodríguez 32 años soltera, fotógrafa. Se preparaba para viajar a Rumania ese fin de semana por trabajo, nos llamó su editor. Es ese que mira por la ventana, le ha visto. Dice que vino a por María para irse juntos al aeropuerto pero que ella no lo sabía.
    Miro al rincón y veo un hombre blanco de mi edad, con la cabeza gacha y el espinazo encogido. Junto a un policía que le toma declaración, pienso…otra victima que no volverá a dormir en paz.
    Ya han llegado todos, técnicos, enfermeros, y el forense se encuentra agachado junto a la victima. Delicadamente colocada, tan bella, tan joven. En la mano derecha una avispa. Ni una gota de sangre. Pera esta vez es distinto, hay un testigo, le interrumpió, seguramente se dejó algo. Algo despertó nuevamente en mi corazón, lo volví hacer, cerré fuertemente los puños y me juré  que esta, esta, sería la ultima vez.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El juego - Anahi


Encontrábanse tres grandes amigos a la sombra de un antiguo olivo en la Grecia del año 327 A.c. grandes amigos eran Teofrasto de Jenovades y Jenovades  de Anaximedes. Y Anaximdedes de Teofrasto. Para que el equilibrio fuera justo  así fuesen los tres, amigos por igual.
Jóvenes he ilusionados de vivir en época tan moderna donde poder platicar de las cosas bajo majestuoso olivo sin peligrar la vida de nadie, mientras debatían grandes cuestiones de la vida mundana, porque también eran grandes cuestiones, las del mundo.
Propongo un juego!!! Dijo dando un brinco Teofrasto que siempre necesitaba de emociones. Sus amigos le miraron intrigados, con la ingenuidad que solo la juventud  besa a los neófitos en los ojos en sus primeros años.
Propongo inventar una palabra y ver cuan lejos llega.
Urra!!!! gritaron Jenovades y Anaximedes
Que palabras propones?
Teofrasto frunció el seño mientras se rascaba un codo murmurando…taron… tracon,tricon,traicion…
TRAICION!! la gritare en el mercado esta tarde mientra empujo a alguno de ustedes al suelo. Y me marcho disgustado.
Urra volvieron a gritar sus amigos y mientras celebraban el ingenioso juego.
Jenovades, pregunto..
Pero que puede significar? Y Teofrasto respondió!! Que importancia tiene, es solo un juego!

Tournée du chat noir - Anahi


TOURNEE DU CHAT NOIR


Sentado de perfil, sublime, majestuoso, su silueta felina negra,  estilizada, resalta sobre un fondo naranja curry. me mira incorruptible con sus  rasgados y grandes ojos amarillos. Un halo rojo, delicadamente gravado por detrás de su cabeza, recuerda a la divinidad en las delicadas pinturas renacentistas.
A veces cuando le miro pienso que está rigido y desafiante, en cambio otras le veo relajado y curioso, todo es posible cuando me encuentro frente a él, este es sin duda, el regreso del gato negro.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Com-partidos - Anahi-Rozio


(Anahi)
Lleva un par de meses dedicándose a Morfeo, no es extraño ya que es invierno y es un gato. La ultima en pisar el suelo frío por la mañana, y solo por máxima necesidad. Al escuchar los ruidos matutinos de Antonio mueve una oreja  parabolicamente, ya sabe quien es y que esta haciendo, pero es bueno confirmar. cuando escucha entrar los pesados pasos con prisa , medios dormidos a la cocina y el sonido de la cafetera, recién  levanta la cabeza para dar señal de vida. Deshace el ovillo tibio y peludo en el que se encuentra y rodando un poco sobre la espalda estira con placer las patas arqueándose y conteniendo la respiración.  Aun es de noche pero  algo en su interior la hace sentarse chuparse 3 o 4 veces debajo del cuello, estirarse un poquito mas y dar un gran brinco del sofá al suelo. Flexiona las patas traseras y estira las delanteras para poner en orden la columna, luego estira hacia atrás una pata, inmediatamente la otra porque corre prisa y se enrolla en los pies grandes que esperan con insistencia un café perfumado y caliente. Es tanto el gusto que siente frotando la cabeza por los zapatos que pierde el equilibrio y se cae al suelo. Con tanta gracia, que parece un hecho aislado dejando la tripita bien a la vista, para la sesión de caricias y arrumacos. Unas manos grandes la frotan con fuerza y le tiran un poco de las orejas. Ya sabe que no es hora pero reclama un poco de comidas sin conseguir nada de la nevera. Ya que está de pie aprovecha para comer algunas croquetas y beber algo de agua fresca. Mira la caja con piedrecillas pero prefiere esperar a que habrán la puerta y oler la hierva fresca. Aun no,hace suficiente calor así que regresa a la manta para poder limpiarse con cuidado. Es un trabajo arduo y diligente que extenderá a lo largo del día. 

(Rocio)
Aún no pienso. Hasta ahora todo ha sido automático. Movimientos ensayados en la penumbra que se repiten con apenas variaciones diarias. Unas veces son más lentos, otras, las menos, choco inesperadamente con algún objeto debido a la desviación en apenas 3 centímetros de mi habitual trayectoria.
De esta manera llego a la cocina y estimulado por la plena luz artificial empiezo a componer las primeras sensaciones reales del día: Maya me acaricia los pies y me hace sonreír al caerse al suelo. Se dirige a su comida y yo a la mía. Con el café en la manos repaso los principales asuntos del día. Apenas unos minutos más tarde, salgo al exterior donde una tenue luz despista el día. Aún alcanzo a ver a Maya enfrascada en su propia limpieza. Me gustaría quedarme con ella ¡Quien fuera gato!

Subo a la moto que espera resignada aguantando la humedad de la noche. Tras ejecutar los movimientos que forman parte de la coreografía de arranque, salgo airoso, pero apenas asomo al camino freno en seco. El coche a mi izquierda no estaba previsto en el guión matutino. Tan sólo resulta inesperado, sin rozar una situación de peligro, pero la sorpresa hace que mi organismo se haya activado. La vecina y yo nos saludamos y aprovecho para buscar sin encontrarlo un atisbo de crítica en sus ojos. Mejor. Lo último que pienso antes de enfilar alerta la carretera es si Maya habrá levantado las orejas