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miércoles, 5 de junio de 2013

Tengo miedo - Rozio


Tengo miedo. No. Estoy aterrada. Creo que hay alguien ahí fuera. Me ha parecido oírle rascar la puerta. Por favor, por favor, seguro que son imaginaciones mías. Estoy paralizada.
Me muero de sueño, pero en cuanto cierro los ojos y apago la luz... no puedo soportar el miedo. Tengo las mantas hasta el cuello ¡como si me pudieran proteger del ataque de un monstruo! ¿pero porque pienso eso?...
Seguro que hay alguien rondando en casa, hoy cuando llegué, me di cuenta que había olvidado cerrar con llave. Entonces pudo entrar y esconderse todo el día esperando la noche... en cuanto me metí en la cama oí cerrarse una puerta. Me asusté y encendí la luz, quedé a la escucha y no oí nada más. Volví a intentar dormirme, pero entonces oí los crujidos... Joder, son imaginaciones mías.
Me voy a armar de valor y voy a salir de la cama. No creo que salga una mano de debajo y me coja un pie. Si me atrevo miraré antes... no me atrevo. ¿Por qué no tengo ni un maldito palo cerca? Una, dos y tres.... allá voy.
Tengo que tranquilizarme, me va a dar una taquicardia. No hay nada ni nadie bajo la cama. Tengo un ataque de pánico. Vamos a trazar un plan. Salgo de la cama, voy al pasillo, antes de todo, encender la luz, caminaré pegada a la pared, llegaré a la cocina y beberé un vaso de agua, y así comprobaré que no hay nada ni nadie ahí fuera que me vaya a matar. Espera. ¿me ha parecido oir un ruido de pasos? No, no puede ser. Vamos!
Joder, joder, no he podido. Se me ha caído el vaso de agua al creer oir un ruido detrás de mí y se ha roto. He vuelto corriendo a la cama y me he golpeado una pierna con la mesita del salón. No puedo más, sólo quiero que llegue el día. Voy a sentarme en la cama, atrancaré la puerta con una silla, cogeré un libro y leeré hasta quedar dormida con la luz encendida, así tendré la mente ocupada y no imaginaré tonterías... pero esos ruidos, son tan raros. Al menos pude coger un cuchillo de la cocina.....

El forense encontró el cuerpo en una postura apacible, pero la cara presentaba un rictus aterrorizado... Su visión erizaba los pelos de la nuca. El libro abierto sobre la cama, la luz encendida, una silla en medio de la habitación, y el cuchillo clavado en el estómago. Habrá que determinar si es suicidio o asesinato. No hay notas... sólo un vaso de agua en la mesilla de noche, intacto.

lunes, 1 de abril de 2013

Miedo - Romanie

Hoy me he ido a dormir pronto y él aun no ha llegado.
Hoy amanece como un día cualquiera, aparentemente. Desayunando aparece él, Marc. Le hago una pregunta sin importancia y parece que no me oye. Se lo repito y decoro lo dicho con más palabras. Él levanta la mirada y le miro a los ojos y no lo encuentro. Hace ventitres años que estamos casados y nunca le había visto así. Le pongo la mano sobre el hombro y con voz preocupada le pregunto que qué le pasa. En cuestión de milésimas de segundo sus ojos se vuelven blancos y la expresión de su cara se transforma. Se avalancha sobre mí y me coge fuerte. No tengo manera de moverme. Estoy asustadísima, tanto quer casí me desmayo por la falta de aire. Me ha llevado hasta el WC y me ha encerrado allí dentro y me habla desde el otro lado de la puerta. No tengo escapatoria. Él está como poseído, hasta su voz no es la de antes. ¿Qué me va a hacer? ¿de qué es capaz? Ya no es el que yo conocía.

viernes, 25 de enero de 2013

Miedo - Pau

Dice la radio que la policía busca a ese asesino fugado, dicen que se esconde por los montes de Santa Inés, y que  han organizado una gran batida para capturarlo.
Yo nunca he sido miedosa, pese a vivir sola; siempre he sido de las que deja abiertas las puertas de casa todo el día.
A partir de mañana creo que voy a empezar a dejar la casa cerrada, cada vez están peor las cosas y no paran de oirse historias de robos en casas aisladas, y ahora el asesino.
Sólo quiero llegar a casa, una ducha calentita y reponerme de la intensa guardia de urgencias del hospital. Me gusta llegar a casa, bajar del coche y escuchar este silencio del bosque, o más bien, esta conversación de árboles y viento.
Atrancar los postigos de la casa es para mí como izar la puerta levadiza del castillo. Estoy a salvo. Segura.
¡Qué bueno este porrito después de la ducha! De aquí a un ratito me voy a dar un homenaje con unos filetitos de solomillo de ternera, así, vuelta y vuelta, que hoy me he portado bien.
Esta noche hacen "House", pero no sé si acabaré de verla, porque estoy muy cansada.
Es raro que no haya venido "Nobu", tengo para él una latita de atún. ¿Un coche, a estas horas? La Guardia Civil. No he visto nada raro, he llegado hace una hora de trabajar. Les llamo si me entero de algo, buenas noches.
¡Ummm!, era guapito el picoleto, me lo iba a pasar bien con él esta noche. ¡Que ricos los filetitos! Pero he cenado mucho otra vez. Ya me he perdido un par de escenas de "House", me voy a dormir.
Pronto tendré que retirar el edredón, ya tengo que dormir con los brazos al aire.
Estoy algo inquieta, me cuesta dormirme. Algo me preocupa. Se enciende una alarma dentro de mí. ¿Qué pasa? Es un olor. Todos los pelos del cuerpo se me erizan. Me vuelvo pálida. ¡Huele a sudor de hombre!        

Cuaderno de bitácora: sesión 24

 

17 de abril de 2012, siete y media de la tarde, reunión en Can Alone. Asistimos a la sesión: Marcela, Rocio, Pau, Guillermo, y Antonio.

Ejercicio: Relato de miedo.